Consentimiento: el adulto autoriza, el niño decide en el momento
La autorización para la sesión y la de publicar vienen de sus padres o tutores; pídelas por separado antes de empezar. En el set, el permiso que cuenta es el del niño o la niña: si dice que no a una pose, a un abrazo con su hermano o a quitarse el suéter, cambias de idea sin negociar. Un adulto responsable está presente todo el tiempo y es quien acomoda ropa o cabello; si lo haces tú, pregunta primero: «¿puedo arreglarte el cuello de la camisa?». No hagas fotos en ropa interior ni mientras se cambia, aunque la familia lo pida. Si llora o se esconde, pausa; una toma forzada se nota en la cara.
















