Poses para parejas

Una pareja que no ha posado nunca necesita instrucciones concretas, no «actúen natural». Busca por el tipo de interacción que quieres y tendrás algo que enseñarles.

Cómo se dirige una sesión de parejas

Del menor al mayor contacto en una sesión de una hora

Los primeros diez minutos van lado a lado, de la mano o del brazo, caminando y mirando a cámara: se acostumbran a ti sin tener que tocarse mucho. Del minuto diez al treinta, abrazo de frente y por la espalda, con la frente de una persona apoyada en la sien de la otra. Después, sentados en un escalón o una banca, con las rodillas apuntando hacia la pareja. El último cuarto de hora es para lo más cercano —frente con frente, un beso a punto de suceder, la risa después de un secreto—, cuando la cámara ya no les pesa. Al inicio, pregunta si hay gestos que prefieren no hacer en público.

Errores que se notan entre dos personas

Luz entre las cinturas hace que la toma se lea distante; pide «acércate hasta que las caderas se toquen». En el beso, las narices chocan y los rostros se aplastan: que inclinen la cabeza hacia lados opuestos y se detengan un instante antes del contacto. La mano en la espalda que agarra la ropa forma un nudo de tela; palma abierta y dedos juntos. Cuando una persona mira a cámara y la otra a la pareja sin intención, la foto parece un descuido: decide una de las dos opciones y dilo. Si al bajar la cabeza hacia su pareja el cuello se encoge, que esa persona doble un poco las rodillas.

Lente y distancia para que se lea la interacción

Con 85 mm a dos metros cierras en los dos rostros frente a frente con el fondo desenfocado; con 35 mm a la misma distancia ves dónde están y cómo se toman, que es lo que importa en una caminata. Para cuerpo completo con paisaje, aléjate y deja a la pareja en un tercio del encuadre, chica respecto al lugar. Cuando están frente a frente, muévete medio metro hacia el hombro de una de las personas: verás su rostro en tres cuartos y la nuca o el perfil de la otra, en vez de dos perfiles planos. Alterna ese lado durante la serie para que ambos tengan su toma.

Qué cuidar en esta sesión

  1. Dirige por interacción, no por postura

    «Abrázala por la espalda y dile algo al oído» produce mejores fotos que «párense así». Filtra justamente por eso.

  2. Cuida la diferencia de estatura

    Busca variantes sentadas o con apoyo cuando la diferencia es marcada; resuelve la composición sin forzar posturas incómodas.

  3. Guarda tomas de manos

    Sirven de transición mientras piensas la siguiente pose y casi siempre terminan en el álbum.

Lo que se pregunta antes de una sesión de parejas

¿Cómo posar a una pareja que no se siente cómoda frente a la cámara?
Dales tareas, no poses: «cuéntale al oído qué pensaste la primera vez que se vieron», «caminen hasta el árbol y den la vuelta». Empieza con contacto mínimo —de la mano, lado a lado— y aumenta la cercanía cuando ya se rían sin que se los pidas. Dispara mientras hablan y en la pausa que sigue.
¿Qué hacer con las manos en una sesión de pareja?
Dales un destino: una mano en la nuca o en la mejilla de la otra persona, dedos entrelazados a la altura de la cadera, una mano en el bolsillo trasero de su pareja, o ambas tomando la solapa o el cuello de la camisa. Pide palmas apoyadas, no apretando. Si las manos quedan fuera del encuadre, déjalas libres.
¿Cuántas poses necesito para una sesión de pareja de una hora?
Entre ocho y diez bases con dos o tres variantes cada una alcanzan. Repetir una base cambiando lente, distancia o mirada rinde más que buscar poses nuevas cada minuto. Ordénalas de menor a mayor contacto y deja los últimos quince minutos para caminar, reír y dejar que pasen cosas sin dirección.

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