Orden de una sesión en gimnasio
Empieza con retratos de cara y medio cuerpo mientras la persona está fresca, peinada y sin sudor. Después, que caliente con su rutina habitual; hay quien prefiere posar el físico tras unas series ligeras, y esa decisión es suya. Sigue con las tomas de acción, una máquina o ejercicio a la vez, para no mover luces cada dos minutos. Las poses de contracción sostenida van al final y en tandas cortas: diez segundos de tensión, ráfaga, descanso. Deja agua, toalla y tiempo entre tandas, y nunca pidas cargar más peso del que la persona usa normalmente porque se vería mejor en cámara.
Errores que delatan la pose
En una pose de físico, el músculo está tenso y la cara también. Pide «aprieta el brazo, suelta la cara, respira por la nariz». Los dedos abiertos y crispados en un bíceps distraen; mejor un puño suelto con el pulgar por fuera. En acción, una técnica forzada salta a la vista para quien entrena: deja que la persona haga el movimiento como lo hace siempre y busca tu ángulo alrededor, no al revés. Si en una sentadilla la barra corta la cara, muévete hasta que la cabeza quede libre. En dominadas o planchas, revisa que la camiseta no se suba y forme pliegues que no estaban en la referencia.
Velocidad, lente y altura para acción
Para congelar una carrera o un salto de cuerda, empieza en 1/1000 s y revisa ampliadas la punta de los pies y las manos; si salen movidas, sube la velocidad. Para levantamientos lentos, 1/250 s suele alcanzar y puedes cerrar más el diafragma. Un 24 o 35 mm a la altura de la cadera, cerca del piso en una sentadilla o una plancha, hace que el cuerpo domine el cuadro con el gimnasio detrás. Para el físico con luz lateral dura, cambia a 85 mm a unos tres metros con la cámara a la altura del pecho: hombros y brazos conservan su proporción real.